NidoAzulcrema

Por mucho que trate de no hablar de este personaje, es imposible quedarse callado cada que sale a recordarnos que no sabe en qué equipo está.

Con el temor de repetirme, lo comentaré otra vez: dicen los que comulgan con Herrera, que es el técnico ideal para el Club América. Que conoce de la exigencia que tiene la Institución Azulcrema y que ha dado resultados a la altura del legado azulcrema. Incluso algunos se han aventurado a decir que nos regresó la grandeza. Así de grave puede tornarse el tema.

Nada más lejos de la realidad. Tanto Miguel como Baños se han envuelto en la bandera de conocer al americanismo desde adentro, pero la realidad es que parece cantaleta que repiten porque así se los han hecho creer pero que en realidad no sienten. Esto es un poco de: “ok, voy a jugar a ese juego de hablar de grandeza y exigencia si eso me brinda paz mental.”

Te cuento esto para ponerte en contexto antes de entrar al por qué tengo que hablar de Herrera. Resulta que el señor, quiere de regreso sí o sí a Renato Ibarra como lo manifestó en ESPN.

“Yo prefiero que regrese Renato antes de que lo cambiemos por Lolo Reyes. Yo soy de los que quiero que Renato regrese, pero la directiva lo decidirá.”

Un país afectado por situaciones de violencia de género es ignorado por un tipejo (al que no se le puede llamar de otra manera) por el simple hecho de no haber encontrado solución en la cancha para su América que juega horrible y que ahora se va por la fácil de pedir a un jugador que en el pasado le funcionó.

Y antes que empiece el apedreo contra mí, hago la aclaración siguiente: odié lo que ocurrió con Ibarra. Era uno de mis jugadores consentidos si así se le quiere ver. Sabía que íbamos a sufrir horrores sin él. El tema aquí, jamás es la capacidad del jugador. Es de lo mejor que tuvimos en su momento.

Dicho lo anterior, profundizo mi comentario diciendo que nada de eso es más importante que tener ética y valores, palabras que naturalmente no conoce Miguel Herrera. Si el entrenador conociera lo que significa el Club América de verdad, hubiera dado carpetazo al tema. Pero no, al final se trata de sobrevivir y pensar en él mismo. Renato seguro le haría la vida mas fácil y rebajaría la presión que no deja de sentir en las últimas fechas.

Es penoso que en un planeta donde hay millones de futbolistas, esté empeñado en traer de vuelta a un jugador que canceló su boleto de entrada al Club América. Ser un equipo grande también consiste en cuidar tu imagen fuera de la cancha, situación que a Miguel le importa tres mil kilos de cacahuates.

Si eres de los que piensa “pero Renato ya se arregló con su esposa, hasta postean fotos en Instagram” o “todos nos merecemos segundas oportunidades” lamento disentir contigo. Hay situaciones que no son negociables. Si Ibarra ya se arregló, qué bueno. Para este tipo de problemas sociales no debe existir tolerancia alguna.

Si queremos que nuestro país sea un poquito mejor, hay que tomar posturas firmes y respetarlas contra viento y marea. A diferencia de estos hechos endémicos, el fútbol no es de vida o muerte como lo parece.

#NoAlRegresodeRenatoIbarra

Qué decepción contigo, Miguel.