NidoAzulcrema
Se va el Gladiador

Sabemos que la estancia de un jugador en un equipo, en estas épocas, son efímeras. Atrás quedaron los días donde un elemento hacía carrera de varios años en una escuadra y ahora los traspasos son el pan de cada día, hombres y nombres van y vienen. Asimismo, son pocos los jugadores que demuestran en el campo su calidad en casi todas sus participaciones. La mayoría de los jugadores tienen buenos días, otros malos y algunos que nadie recuerda. Guido es de aquellos que un mal partido era una excepción, casi siempre era el mejor del equipo, de la jornada y del torneo.

Con Guido Rodríguez teníamos un elemento que hace mucho no veíamos vestido de Azulcrema. Un verdadero profesional que siempre se entregó, cierto, tuvo días malos y tristemente el último recuerdo que tendremos de él es la falla ante Monterrey en la tanda de penales. Pero si tienes la capacidad de dejar de un lado ese lamentable cobro, recodarás a un hombre que sin dudas puede codearse con los grandes nombres de este equipo. Sin temer a equivocarnos, puede mirar a los ojos a Cristóbal o a Tena. El medio campo americanista no será el mismo nunca más, no volveremos a tener un hombre de ese calibre en esa posición. Todo terreno con calidad para ser titular de una de las selecciones más competitivas del mundo, un elemento que nunca se arrugó y siempre fue fiel a la causa águila. Una pena que nunca portó el gafete de capitán. Lo merecía.

Al momento, no sabemos bien a bien cuánto recurso entrará a las arcas Azulcremas, sin dudas no es lo que vale el jugador y lo que la patética Directiva hubiera querido. Jugaron con fuego y se quemaron, seguramente no pudieron obtener más de 9 millones de dólares, pero al menos lograron quedarse con alrededor del 25% de los derechos del argentino. Cuando Betis sí lo venda bien, América recibirá una cantidad que servirá para contratar al nuevo Leonel López en unos años.

Son pocos los que  logran quedarse en el colectivo de la afición como ídolos o héroes, Guido es uno de ellos. En lo personal, esta salida me ha dolido como la de Pablo Aguilar hace unos años o cuando se nos fue Chucho Benítez y en su momento Cuauhtémoc Blanco o Guillermo Ochoa, de ese calibre es el gran Guido Rodríguez.

No queda más que agradecerle a Guido lo que nos ofreció, fue un privilegio ver al 5 americanista dar cátedra. Ojalá se hubiera ido con una medalla más de campeón, pero el fútbol es caprichoso, pero no dudamos que tendrá revancha y lo veremos en la siguiente Copa América y en Qatar, para en un futuro no muy lejano verlo en un mejor equipo del fútbol europeo.

Adiós al Capo de Capos.