NidoAzulcrema

El Club América recuerda en junio, la obtención del título de Liga más importante de su historia… pero la institución Azulcrema ha tenido en este mes acontecimientos inolvidables:

5 DE JUNIO, 1927

Luego de haber obtenido nuestros dos primeros campeonatos de Liga, los entonces Cremas llegaron a la última fecha de la campaña 1926-1927 con la ventaja de obtener su tercera corona consecutiva consiguiendo al menos el empate.

En el duelo por la gloria, se enfrentaron al Aurrerá, equipo al que no pudieron vencer en la primera vuelta al empatar a un tanto.

Benito Contreras marcó las dos anotaciones para el triunfo con el cual, volvimos a alcanzar la cima del fútbol mexicano, bajo las órdenes de Percy Clifford.

Con esto, además, nos llevamos la Copa Challenger, otorgada al equipo que ganara tres títulos consecutivos.

10 DE JUNIO, 1984

El 10 de junio de 1984, el Estadio Azteca sería testigo de la “Final del Siglo” entre las Águilas y el Guadalajara. Un año antes, los de rayas acabaron con la ilusión americanista en semifinales, luego de una gran campaña llena de récords del equipo de Carlos Reinoso.

Tras la ida en el Jalisco, donde empataron 2 a 2, todo estaba listo para el juego de vuelta.

En el primer tiempo parecía que la historia de la temporada anterior contra el odiado rival se repetiría, porque a los 27 minutos, Armando Manzo sería expulsado, y a los 40 minutos, los jaliscienses se encontrarían con un penal a favor…

Es ahí, donde aparece heroico, el máximo guardameta de nuestra historia: Don Héctor Miguel Zelada Bertoqui, tendiéndose a la derecha para evitar que el disparo de Cisneros se fuera al fondo.

Esto fue la inyección anímica que necesitaba el resto del equipo para matar a los rojiblancos, ya que los nuestros salieron como una avalancha en el complemento. Con un espectacular Daniel Alberto Brailovsky comandando la ofensiva, las Águilas borraron al rival.

Las anotaciones de Lalo Bacas, el enorme Capitán Furia Alfredo Tena Garduño y el Vasco Aguirre, significaron el primero de cinco títulos en nuestra década favorita.

26 DE JUNIO, 1988

Vuelta de semifinales en el Azteca, vibrante 2-2, mismo resultado en la ida ante el Morelia.

Comenzaban los tiempos extras, Ricardo Campos puso arriba a los michoacanos, pero el grandioso Alfredo Tena empató los cartones.

El árbitro Miguel Ángel Salas pitó el final, entonces llega la confusión.

Los Canarios festejaban y su entrenador Antonio Carbajal, aun conociendo el reglamento (el cual decía que los goles de visitante en tiempo extra no contaban como criterio de desempate), de manera anti-deportiva envió a su equipo al vestidor, pero el Capitán Furia, como el gran capitán que era, impidió que se produjera una de las más grandes injusticias en la historia del fútbol mexicano, persuadiendo al silbante para que hiciera cumplir la norma como debía ser.

Llegó la tanda de tiros penales, donde Adrián Chávez, uno de los grandes porteros penaleros de nuestro equipo, se convirtió en la gran figura al detener dos disparos, además de la falla de Juárez, quien la mandó encima del horizontal. Antonio Carlos Santos tiró el penal definitivo y calificamos a la final, donde vencimos a la UNAM.

16 DE JUNIO, 1991

La serie perfecta, humillando al más odiado rival. La ida se ganó 2-0 en el Jalisco con anotaciones del Bíblico Toninho.

El Azteca estaba listo para que los nuestros completaran la obra. El primer tiempo terminó sin anotaciones y estábamos más cerca de otra final.

En la parte complementaria, al minuto 2, Toninho tocó para Zague, éste giró y de zurda mandó el balón al fondo.
Nueve minutos después, la obra de arte, Zague tomó el balón en el lado izquierdo, antes de llegar a media cancha mandó el pase preciso a Edú, quien, sin pensarla mucho, lanzó un extraordinario servicio de rabona a Toninho, que de cabeza logro un inolvidable gol para el americanismo, de los mejores en la historia de nuestra institución.

Para cerrar la goleada en el global, los nuestros participan en una extraordinaria jugada colectiva de 10 toques, comenzando con el robo de Rodón, además de la participación de Santos, Cristóbal, Edú, Domínguez y Farfán, quien mandó un servicio filtrado que Zague, con una gran finta dejó pasar para que le llegue a Toninho, y éste supere al portero Ledezma. 3 a 0, global 5-0.

Así es como quisiéramos que siempre fueran las series, con un América arrasando en la ida y en la vuelta, pero parece que a muchos les encanta que nos ganen la ida para ir por las famosas “remontadas”.

7 DE JUNIO, 2000

Misión imposible. Boca hizo lo que quiso con las Águilas en la Bombonera y nos ganó 4-1 en la ida de semifinales de la Copa Libertadores.

Para la vuelta en el Coloso de Santa Úrsula el ánimo era de optimismo pese al marcador adverso. Necesitábamos tres goles para enviar el juego a penales, pero no tendríamos que recibir anotación.

Rápido, a los 10 minutos, cayó el primero para el equipo comandado por el Capitán Furia, en un remate de cabeza de José Luis Calderón.

Pasaba el tiempo, quedaban 22 minutos y apareció Fabián Estay para definir de zurda dentro del área. Faltaba uno para el milagro…

¡Y llegó! Nuevamente en un cabezazo de Calderón, faltaban 9 minutos, parecía que no había quien detuviera el vuelo del ave… pero la experiencia de los argentinos les dio el empate dos minutos después en un remate en el corazón del área por parte de Walter Samuel, que entró directo al corazón de los millones de americanistas.

Nos quedamos en semifinales, pero el recuerdo de ese partido está presente por siempre en los aficionados de las Águilas.

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NACE EL NEGRO

Eso nos ha traído junio a lo largo de la historia, además del nacimiento, en el año de 1964 (el día 8), del máximo jugador brasileño que ha vestido nuestros colores: Antonio Carlos Santos, fino mediocampista siempre entregado a los colores, ganador de 2 títulos de liga, 2 de Campeón de Campeones, 3 de CONCANCAF y la Copa Interamericana de 1991, además del Citlalli como mejor jugador del campeonato en la temporada 87-88. Un ícono auténtico del Americanismo. Lo que se pueda decir del Negro es poco para todo lo que nos dio.