NidoAzulcrema

Lo que estoy a punto de proponer será polémico, pero considero que puede ayudar en algo a mejorar el problema defensivo del América en Guard1anes 2020.

Ya hemos comentado que la retaguardia ha sido la línea más endeble del equipo no sólo de este torneo, sino del último año y medio, y Miguel Herrera nada más no le encuentra. La solución más ideal sería un cambio de entrenador que dé ideas frescas y de varios jugadores ya que Emanuel Aguilera, Paul Aguilar y Luis Reyes simplemente tienen un nivel deplorable. Pero ahora, por diferentes circunstancias, principalmente económicas, es prácticamente imposible que eso suceda.

Otra posible opción sería un equipo ultraofensivo. Muchos recuerdan con cariño a las Águilas de Mario Carrillo del Clausura 2005, eran espectaculares al ataque, pero recibían gran cantidad de goles. Ese equipo terminó con 38 goles a favor, pero 27 en contra, y fue tercero de la tabla porque empató 9 partidos. Incluso en Liguilla le pasó, igualó en tres de los seis juegos. Es más, la Final la ganó 6-3 (7-4, global).

Una vez más se ve imposible que eso se repita porque en el 2005 había grandes figuras, además de entrenador, mientras que ahora hay juventud y un cono colombiano que cuando quiere se pone a medio jugar. Y de pronto parece que sí funcionan, como pasó con Xolos o el primer tiempo con Santos, pero en la mayoría del tiempo no logran ni siquiera un pase de rutina.

El América tiene un desorden total y como dicen los viejos maestros la solución es de atrás para adelante. Es por eso que se puede mejorar algo con el regreso de la odiada línea de cinco.

Si hay una estrategia que conoce bien Herrera es precisamente ésta, ya fue campeón en el Clausura 2013 con ella, y por momentos puede hasta ser más ofensiva, pero para eso se necesitan laterales de calidad, algo que, repetimos, se carece en este momento.

De usarse sería con probabilidad con el Hueso, Luis Fuentes, Emanuel Aguilera, Sebastián Cáceres y Jorge Sánchez, como ya mencionamos falta talento y nivel, pero estos junto a los contenciones Richard Sánchez y Santiago Cáseres (o el Oso Fernando González) al menos evitarán que los rivales lleguen con tanta facilidad a fusilar a Guillermo Ochoa, quien también por ciento anda sufriendo con el nivel, y eso permitirá a aspirar al menos a buscar el punto y el pase a la Liguilla.

Sí, con esto se sacrifica las bases del americanismo de ganar, gustar y golear, pero en lo que crece la legión extranjera Sub 23 y/o se refuerza con calidad, no con Gios, Castillos o Martínez, se tiene que hacer algo con urgencia porque el torneo ya casi va a la mitad y no hay pretextos para no cumplir con el mandato máximo: ser campeón.